
Bajaba por la cuesta, sola, pensando en tantas cosas que ya no voy a poder cumplir, tantos momentos que quizás no vuelvan a repetirse, en lo sola que me iba a sentir todo este curso, los sábados, en las risas que ya no me iba a poder echar, y a cada paso que daba notaba que flaqueaban más y más mis piernas, que se me hacía mas difícil dar el siguiente sin apenas tropezar..
Mis ojos se hinundaron de lágrimas pero justo en el momento necesario llegue allí, al banco de Lísh, ese lugar en el que tanto tiempo hemos pasado, que nos ha visto crecer, que ha visto cumplir todos nuestros sueños y en el que tantas horas hemos estado juntas. Me senté, estuve como media hora simplemente viendo pasar la gente, pensando, y al estar alli me dí cuenta de que todo había cambiado. El vacío que tenía dentro se había llenado al estar en nuestro sitio, porque allí las sentía a todas y cada una de ellas, las sentía ami lado apoyandome como siempre, y recordaba cada una de sus palabras de ánimo y apoyo, cada uno de sus gestos de amor. Esto me hizo fuerte y me hizo levantar la cabeza, secarme las lágrimas y sonreirle al mundo. Porque no me hace falta nada más si sé que ellas van a estar siempre a mi lado.
Mis ojos se hinundaron de lágrimas pero justo en el momento necesario llegue allí, al banco de Lísh, ese lugar en el que tanto tiempo hemos pasado, que nos ha visto crecer, que ha visto cumplir todos nuestros sueños y en el que tantas horas hemos estado juntas. Me senté, estuve como media hora simplemente viendo pasar la gente, pensando, y al estar alli me dí cuenta de que todo había cambiado. El vacío que tenía dentro se había llenado al estar en nuestro sitio, porque allí las sentía a todas y cada una de ellas, las sentía ami lado apoyandome como siempre, y recordaba cada una de sus palabras de ánimo y apoyo, cada uno de sus gestos de amor. Esto me hizo fuerte y me hizo levantar la cabeza, secarme las lágrimas y sonreirle al mundo. Porque no me hace falta nada más si sé que ellas van a estar siempre a mi lado.

